El miércoles pasado se realizó la presentación por parte del CERN de un descubrimiento de una gran trascendencia para el estudio de la materia y de los orígenes del Universo. Con la demostración de la existencia del Boson de Higgs de cuyo descubridor ha recibido el nombre, se abre un enorme campo a los investigadores del CERN que podría suponer más de 20 años de estudios y nuevas perspectivas inimaginables a día de hoy.
En 1964 Higgs predijo la existencia de esta partícula y fue amplia la cantidad de colegas que afirmaron que no sería posible demostrar su existencia. Sin embargo, 40 años después Higgs ha visto como se confirmaba su teoría y su semblante emocionado deja entrever la satisfacción de alguien que encuentra una respuesta a sus esfuerzos.
La historia de este eminente físico es una prueba más de la importancia de la constancia y la necesidad de apostar por nuestros sueños.